La cirugía plástica y el tabaco no se llevan bien

La cirugía plástica y el tabaco no se llevan bien

No hay ninguna duda de que el tabaco no le hace bien a nadie, nunca!. Más aún si hablamos de personas que se han sometido a una cirugía o piensan hacerlo. De hecho, un fumador, multiplica exponencialmente los riesgos de sufrir complicaciones post-operatorias que un no-fumador.

 

Veamos algunos casos. Por ejemplo, la cicatrización. Está demostrado que las personas que fuman experimentan un proceso mucho más lento de cicatrización, debido ya que el humo afecta la oxigenación de los tejidos, provocada por la intoxicación de la sangre y la disminución de la circulación.

 

En cirugía estética, esto es especialmente perjudicial, pues en cirugías en las que se debe “levantar” la piel, tal como sucede en una intervención de abdominoplastía, reducción de mamas o lifting facial.

 

Si usted está pensando en someterse a alguna intervención quirúrgica, de cirugía plástica o no, lo recomendable es que deje de fumar y/o ingresar a su organismo, cualquier sustancia con nicotina por lo menos 3 semanas antes y después de la cirugía. ¿Usted no querrá correr riesgos inecesarios verdad?. Lo mismo sucede con los fumadores pasivos. Si tiene en casa a un fumador y piensa someterse a una cirugía; esta regla también se aplica para usted. Prepare lo necesario para no estar expuesta al humo tóxico en los plazos señalados.

 

Saludos cordiales,

 

Dr. Roni Luna



Abrir chat